
Reflexión
Hoy, en el evangelio, escuchamos a los apóstoles comprometerse con una vida de discipulado mientras responden: 'Sí, Señor, te seguiré dondequiera que vayas." Pero Jesús les recuerda a ellos -- y a nosotros -- que seguirlo, difundir la Buena Nueva, predicar y enseñar en el nombre de Jesús no es tan fácil! La vida de un seguidor de Cristo tiene muchas recompensas, pero también requiere la voluntad a perseverar cuando el camino es largo o duro. Jesús nos pide renunciar a mucho cuando decimos '¡Sí'!
Vivimos en un mundo que celebra el individualismo y valora más las cosas materiales de la vida que lo espiritual. Aunque tener cosas buenas y experimentar la 'buena vida' no está mal, estas cosas no duran. Debemos disfrutar de la comodidad que nos hemos brindado a nosotros mismos y a nuestras familias, excepto cuando esas 'cosas' parecen convertirse en nuestro propósito principal para vivir. Hay muchas personas generosas que comparten su abundancia con aquellos que tienen tan poco. Comparten tiempo, talento y tesoros y lo hacen de buena gana y con gracia. Todos tenemos algo que dar, una manera de hacer la vida mejor para los necesitados. Esto es lo que significa 'seguir a Jesús dondequiera que vaya'!
Cuando me retiré después de más de cuarenta años en el ministerio pastoral, ¡no estaba seguro de lo que haría en la jubilación! Para ser honesta, ¡todavía no tengo un plan determinado! Lo que me estoy dando cuenta poco a poco es de que no tengo que tener un plan para cada día durante el resto de mi jubilación. La razón es porque la persona a quien dije que lo seguiría es el que sabe cómo se cumplirá mi vida. Mi papel no es mirar hacia atrás a lo que fue, sino centrarme en lo que es y lo que será, y confiar en que todo estará bien! Es bueno que meditemos sobre las palabras finales del evangélio hoy:
"El que empuña el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios".
Que sigamos difundiendo el mensaje del Reino de Dios con perseverancia y paciencia, y con apertura a seguir el plan de Dios para nuestras vidas. Amén.





