
Homilía dominical, 25 de Octubre de 2026
¿Qué persona quiere Dios que yo sea?

¿Qué persona quiere Dios que yo sea?

Como cristianos, creemos que Dios nos ama tanto que el Hijo de Dios se hizo humano para liberarnos, muriendo en la cruz por el perdón de nuestros pecados y resucitando para darnos a todos la promesa de la vida eterna.

Que nuestras vidas sean transformadas, y que compartamos el amor de Dios revelado en Jesucristo, y que ayudemos a mover al mundo hacia la justicia y la paz.

En nuestra lectura del Evangelio para este domingo (Mateo 21:33-43), Jesús cuenta una parábola sobre un terrateniente que alquiló una viña a algunos arrendatarios que le entregarían los productos en el momento oportuno.

Que tengamos "todos una misma manera de pensar, un mismo amor, unas mismas aspiraciones y una sola alma...". "...no busque su propio interés, sino el del prójimo".

Es Dios que ama a cada uno de nosotros abundantemente, increíblemente, indescriptiblemente, abrumadoramente! Y estamos llamados a amarnos los unos a los otros de la misma manera!

Como hemos sido perdonados, que perdonemos. Como se nos ha mostrado misericordia, que mostremos misericordia. Como hemos sido liberados, que ayudemos a otros a ser libres.

Perhaps it’s because of the times we live in, I found myself struggling with some of the words we hear from Jesus in our Gospel reading for Sunday (Matthew 18:15-20).

May we open our hearts and our minds, and let God’s grace renew us in love and hope.

Jesus’ Resurrection tells us that we can live in hope; that we can continue to share God’s love with others, working for justice, caring for the earth, and making peace.