
Reflexión
Jesús...Hoy! De verdad?
Hoy nos desafía otro de los encuentros de Jesús con los líderes religiosos de su época. Mateo cuenta la parábola de Jesús del dueño de una viña que cobra su parte del producto de la viña. La parábola se desarrolla con relatos de múltiples intentos fallados en obtener la parte de la vendimia que le toca a él. Cada intento resultó en repetidos actos violentos por parte de los trabajadores del viñedo: ¡culminó con el asesinato del hijo del dueño que había sido enviado a recoger lo que pertenecía a su padre. Jesús compartió la parábola para resaltar la resistencia a su desafiante mensaje de cambio de corazón y amor incondicional.
Es nuestra llamada de atención también. ¿Reconocemos y respondemos a la presencia de Jesús hoy día? Nuestra fe nos enseña que Jesús está con nosotros en las Escrituras, en la Eucaristía y en los demás -especialmente los necesitados y marginados... el "mínimo, el último, el perdido". ¿Nuestra respuesta?
Los Evangelios nos recuerdan que la vida pública de Jesús era desafiante, controvertida. Pensemos en ello...

Cuando nació en Belén, era un inmigrante, un extranjero del norte, de Galilea. En su ministerio, tuvo compasión por los pobres, los enfermos, aquellos que fueron tratados injustamente - incluso para ayudarlos y curarlos.
Él opuso las "reglas" de su día, ¡incluso obrando para asistir a los demás el sábado! Algunos aceptaron sus palabras y obras proféticas, otros lo rechazaron y se alejaron; algunos ayudaron a encender un frenesí que llevó a su rechazo y la pena capital de su crucifixión y muerte.
Las palabras de Isaías se unen a las palabras de Pablo a los Filipenses para animarnos a tomar seriamente nuestra vida diaria y cómo respondemos a Jesús hoy. Nos encontramos con Jesús en los jóvenes y los ancianos, los enfermos y los sanos, los encarcelados y los libres, los pobres y los ricos, los criminales y los obedientes a la ley, personas de todas las razas, migrantes y extranjeros así como nuestros familiares...? ¿Y nuestra respuesta? ¿Nuestra fe en Jesús marca la diferencia? ¿Nos acercamos y extendemos la mano con amor, o nos alejamos en la indiferencia, el rechazo o el miedo?
Jesús nos desafía a "estirarnos" y responder generosamente a su presencia hoy y a sus transformadoras "Buenas Nuevas". Sigamos el ejemplo de quienes nos han precedido, especialmente hoy que recordamos el día de san Francisco de Asís.
Que vivamos con humildad, gratitud y servicio -- con espíritu de fe. ¡Amén!





