
Reflexión
En la lectura del Evangelio de hoy, Jesús habla sobre cómo la gente debería usar el sentido común para predecir el clima, y luego dice: "¡Hipócritas! Si saben interpretar el aspecto que tienen el cielo y la tierra, ¿por qué no interpretan entonces los signos del tiempo presente?" En otras palabras, Jesús les está diciendo: "¿Cómo no saben interpretar mi presencia? ¿Cómo no ven que el Mesías ha venido?"
En estos tiempos cuando es tan tentador ver a quienes consideramos al "otro" como un enemigo, o como un problema que hay que abordar, ¿cómo no ver a los demás como hijos amados de Dios?
Tal vez debemos interpretar estos tiempos no como tiempos para destruir a aquellos considerados enemigos, sino como un tiempo para interrumpir el odio y miedo que conduce a la violencia, y para intentar realmente poner en práctica el mandamiento de Jesús de amar como Él ama?
En la segunda mitad de nuestra lectura del evangelio, Jesús habla sobre las implicaciones de creer en Él y seguir el mandamiento de amar. Una vez más, utiliza un ejemplo común: llevar a las personas a juicio. Y pregunta si la gente puede resolver sus conflictos fuera de los tribunales. Eso puede parecer demasiado difícil o demasiado tonto para intentar en el mundo de hoy, pero al mismo tiempo, siempre ha parecido demasiado tonto a los ojos del mundo para amar como ama Jesús.
¿Cómo interpretamos las implicaciones de creer en Jesús como el Mesías, nuestro Señor y Salvador? ¿Cómo interpretamos lo que esto significa para los tiempos en que vivimos? Que el amor de Dios en Jesucristo nos conduzca a la sabiduría, la justicia y la paz.





