Escritura diaria, 25 de Octubre de 2026

Creo que el Señor me llama a tener un corazón cálido y agradecido, a ser amable y generoso, y a acoger al extranjero.

Reflexión

Una prueba decisiva

Hace algún tiempo, recuerdo estar intrigado por una iglesia presbiteriana en la misma calle de nuestra parroquia. Tenía un atractivo cartel al aire libre, una marquesina que, cada semana, daba el título del próximo sermón dominical del ministro.

No quiero ser irrespetuoso, pero normalmente esas palabras del cartel tenían más atracción que lo que nuestra predicación católica pretendía ofrecer.!

Por ejemplo, si el pasaje de las escrituras para ese día fuera la historia de Marta y María, el letrero diría: "All stressed up and nowhere to go ("Todo estresado y sin lugar a donde ir), o si la epístola del día se refería a la comunidad en Corinto, "Iglesia - Se requiere asamblea." Mi favorito aludía al demonio geraseno en Marcos 5 (poseído del maligno y desnudo):
“
A Crude Nude Dude in a Rude Mood (Un tipo desnudo de mal humor)”!

El título para las lecturas de hoy podría ser: "Una prueba decisiva por quién es un verdadero cristiano".Nuestras lecturas nos instruyen sobre las leyes más importantes en el judaísmo, y el mayor mandamiento.

Parece que no importa a dónde nos dirijamos estos días, parece ser muy popular llevar a cabo diversas pruebas o investigaciones --
para crear un criterio de ortodoxia y moral. Y por lo general hay una cuestión de moralidad, dogma, vestido o ambigüedad política que se establece como la prueba decisiva. Lo que uno crea sobre ese tema determina cómo se te juzga en general y, dependiendo de si eres liberal o conservador, de derecha o izquierda, local o global, determina si eres aceptado en este club, organización, partido político o secta religiosa.

Pero invariablemente, hay una prueba de fuego, un tema por el cual se te juzga. Así que vale la pena preguntar: ¿Tuvo Jesús una prueba de fuego? ¿Hay un tema, principio o dogma dentro de su enseñanza que pueda funcionar como criterio?

En su libro muy bien recibido, “The Holy Longing” (El Sagrado Anhelo), El P. Ron Rolheiser enumera cuatro "no negociables" para crecer en santidad:

  • 1) La oración
  • 2) La justicia social
  • 3) comprometido a una comunidad (eclesial), y
  • 4) suavidad del corazón.

En otras palabras, puede que tenga una vida de oración robusta, pueda que esté activamente involucrado en mi parroquia local y sea activo en la educación y los proyectos de justicia social, pero si estoy de mal humor respecto a los demás, estoy seguro que el Señor quiere que yo tenga un corazón cálido y agradecido, que sea amable y generoso, y que acoge al extranjero.

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