Somos una familia global de sacerdotes y hermanos, monjas y hermanas, y hombres y mujeres laicos que desean responder con compasión a los crucificados de hoy.
Proclamamos que la pasión es la obra más abrumadora del amor de Dios por nuestros variados ministerios ofrecidos a todos y por nuestro respeto a la creación.
Centramos nuestra espiritualidad y oración en la pasión de Jesús, que es un recordatorio permanente del amor de Dios.
Madurar nuestra comprensión de la profundidad de nuestra misión nos impulsa a vivir en la plenitud de nuestra identidad pasionista.
Nos comprometemos a formarnos en una comunidad, reuniéndonos regularmente como una familia. Nos comprometemos a ofrecer una calurosa hospitalidad y un espíritu acogedor a todos los que nos acompañan.