Comunidad

La vida comunitaria es el núcleo de la vocación pasionista. La vida comunitaria nos cimenta en la oración, el apoyo mutuo y la misión compartida. Juntos, nos fortalecemos mutuamente para mantener viva la memoria de la pasión de Cristo y servir a los que sufren. Es en la comunidad donde encontramos el aliento, la responsabilidad y la gracia necesarios para vivir nuestro llamado con fe y compasión.