
Escritura Diaria, 17 de Junio de 2026
Estamos llamados a dar gloria y alabanza no a nosotros mismos sino a Dios. Si lo hacemos, día a día, a través de nuestros pensamientos, palabras, intenciones y acciones, experimentaremos una felicidad y realización que nunca podríamos haber creado para nosotros mismos.










