En Oraciones
El bien que la tentación produce
Querido Señor, a veces me preocupo por dominar mis pensamientos más que mis acciones. Ayúdame a recordar que los pensamientos pecaminosos pueden producir un bien espiritual en mi. Es claro que el consentimiento a la mala conducta produce grandes daños. Con tu gracia, déjame aprovechar de las tentaciones para lograr la victoria contra ellas, y avanzar en el camino hacía la última victoria, la santificación. Permanece siempre en mi mente y en mi corazón para que estas pruebas sean solo nociones fugaces y que mis acciones sean sanas y sagradas de acuerdo a tu voluntad.

