Escritura Diaria, 23 de Septiembre de 2026

El mundo sigue necesitando la proclamación de la buena nueva de Jesucristo. El mundo todavía necesita sanación, no odio o división, o peor aún, indiferencia.

Reflexión

En nuestra lectura del Evangelio, Jesús envía a sus discípulos para proclamar el Evangelio, expulsar espíritus impuros y curar enfermedades. Pero no deben llevar nada extra, ni siquiera lo que consideremos necesario para un viaje.

Desde hace algún tiempo, veo al menos dos razones para esta norma. Una razón es que Jesús los está animando a poner su confianza en Dios en lugar de las cosas materiales.

Otra razón, que me parece muy importante, es que lo más importante que podemos aportar a la misión de proclamar la buena nueva y ofrecer sanación somos nosotros mismos. 

Cuando nos presentamos, en persona, sin contar con lo que tenemos, nuestro mensaje se recibe por ser más auténtico. 

El mundo sigue necesitando la proclamación de la buena nueva de Jesucristo. El mundo todavía necesita sanación, no odio o división, o peor aún, indiferencia. 

Que traigamos la buena nueva con confianza en Dios y esperanza de justicia.

Que seamos portadores de sanación y de la paz.

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