"Creo que Francisco es el ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es débil y de una ecología integral , vivida con alegría y autenticidad....Él manifestó una atención particular hacia la creación de Dios y hacia los más pobres y abandonados....En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior."
"Laudato Si'", 10
La interrelación de todo
La ecología integral es un marco que entiende el cuidado del medio ambiente como inseparable del bienestar humano, social, económico y cultural. Se basa en el principio de que "todo está conectado": las crisis ecológicas y las injusticias sociales comparten causas profundas y deben abordarse conjuntamente (cfr.,LS, párr. 137).
La ecología integral también se puede entender en los niveles mental, emocional y espiritual. Toda la vida está interrelacionada e interconectada.
Por ejemplo, cuando estalló la guerra en Ucrania en 2022, Ucrania dejó de enviar trigo y maíz a otras partes del mundo. La agricultura es la mayor industria exportadora de Ucrania y contribuye significativamente a la seguridad alimentaria mundial.
Como resultado, las familias en países importadores distantes enfrentan el hambre. Esto ilustra la ecología integral.
La ecología integral vista por el lente del carisma pasionista
El carisma pasionsita, Memoria Passionis, nos propone otro ejemplo.
Como miembros de la Familia Pasionista, estamos llamados, en palabras del Superior General P. Giuseppe Adobati, CP, a "un retorno profético a nuestro carisma, Memoria Passionis." Nos recuerda que «de nuestras heridas surge nuestra capacidad para compartir auténticamente con los afligidos», y que «nuestras Constituciones nos recuerdan que es precisamente al pie de la cruz donde encontramos nuestra fuerza» (cfr., "Regla y Constituciones CP", 3).
Un tal retorno también "demandará una conversión interior" (P. Giuseppe Adobati, C.P., Superior General, 03/04/2026).
Reconocer el sufrimiento que nos rodea
He estado reflexionando sobre cómo estoy celebrando el Tiempo de la Creación--especialmente cómo podría identificarme más intencionalmente con las personas "crucificadas" y los que sufren hoy, y cómo podría orar por ellos de manera más conscientemente.
A menudo, encuentro por primera historias de sufrimiento a través de noticieros locales y nacionales, junto con información de como ayudar, como donar a una campaña de "GoFundMe" o contactar organizaciones como la Cruz Roja o las Caridades Católicas. Tengo una libreta de papel y un bolígrafo cerca de mi televisor para poder anotar los nombres y las necesidades de las personas cuyas historias se comparten.
Te invito a hacer lo mismo: haz una lista de las personas que sufren de las que oyes hablar en las noticias y considera si hay algo concreto que puedas hacer por ellas, ya sea mediante donaciones o servicio directo. Si eso no es posible, por favor mantenlos en tus oraciones.
Preguntas de reflexión personal
En su carta de abril de 2026, el P. Giuseppe Adobati, CP, ofreció cuatro preguntas para la reflexión ya que reconocemos que "la pasión continúa hoy en el sufrimiento del mundo". Estas preguntas desafiantes nos invitan a examinar nuestras vidas y responder con espíritu de sinodalidad y responsabilidad:
Preguntas de reflexión personal
- ¿Cómo ve el Cristo crucificado a nuestra comunidad y familia pasionista hoy?
- ¿Dónde en nuestro entorno encontramos hoy a los "crucificados" --las víctimas de la injusticia, los pobres, los migrantes, los excluidos y aquellos que están solos en el "continente digital"?
- ¿Cómo, en el espíritu de la ecología integral, podemos cuidar a la "Tierra sufriente", que hoy también lleva las marcas de la crucifixión?
- ¿Qué tenemos que dejar para poder salir proféticamente y con esperanza hacia estas periferias existenciales, llevando la gozosa esperanza que fluye de la cruz a un mundo que día por día está perdiendo su significado?
Convertir la compasión en acción
Hace unos años, trabajé en el centro de Denver. Nuestra oficina estaba al lado de una iglesia católica y cerca de un dormitorio del Ejército de Salvación que proporcionaba alojamiento para pasar la noche. Muchas personas se reunían frente a la puerta de nuestra oficina pidiendo ayuda.
La iglesia también necesitaba voluntarios los lunes por la mañana para preparar sándwiches y empacar almuerzos para las personas necesitadas. Cuando mis colegas y yo nos enteramos de esta necesidad, nuestro presidente permitió que 25 a 30 empleados pasaran cada lunes por la mañana preparando sándwiches y almuerzos para 1.000 personas, que luego se distribuyeron durante toda la semana.
Ese pequeño acto de servicio trajo sonrisas a los rostros de aquellos a quienes servimos --y a los nuestros también.
¿A quién podrías ayudar?





