Escritura Diaria, 31 de Mayo de 2026

Es un "misterio" que nos atrae a esta relación única y vivificante por nuestra incorporación al cuerpo de Cristo Jesús.

Reflexión

Solemnidad de la Santísima Trinidad

Hoy celebramos una creencia fundamental de nuestra fe católica: creemos en la Santísima Trinidad, un solo Dios expresado en tres personas. Es un “misterio” que nos atrae a esta relación única y vivificante por nuestra incorporación al cuerpo de Cristo Jesús.

Cada una de las lecturas de la Escritura de hoy añade pinceladas divinas al retrato de nuestra creencia en la Santísima Trinidad. 

Nuestra primera lectura, de Éxodo 34, relata la experiencia de Moisés subiendo al monte Sinaí para encontrarse con “el Señor Dios, compasivo y clemente, paciente, misericordioso y fiel.”  Dios es verdaderamente Padre / Progenitor que cuida de su familia.

Nuestra selección del Evangelio es el clásico Juan 3:16-18… la tan popular declaración de creencia en Jesús. 

“Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga la vida eterna”

¡Dios nos ama!  ¡Jesús es nuestra salvación!

La selección del Nuevo Testamento de la segunda carta de Pablo a los Corintios presenta al apóstol Pablo como el “animador” de la comunidad, ya que nos anima a vivir como personas de fe, lo que significa: buscar lo bueno, alentarnos unos a otros, vivir en paz y saludarnos con un beso santo.  Pablo concluye su aliento con una bendición que es verdaderamente trinitaria: “La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén siempre con ustedes.”  Estamos llamados a vivir la vida en la gracia de la Santísima Trinidad!

Sí, vivimos y por lo tanto celebramos el Misterio de Dios en nosotros.  No fue hasta el Concilio de Nicea, en 325, que esta enseñanza de la Iglesia recibió su formulación final.  Nos llevará tiempo apreciar el significado de esta dimensión de nuestra fe, pero la enseñanza es clara: en Dios hay tres Personas, iguales y distintas; el Padre comparte la vida con el Hijo, y están unidos por un amor eterno o poder dinámico que llamamos el Espíritu Santo.  La Trinidad / Dios es una relación, que se alegra en compartir su vida, actividad, calidez e intimidad con nosotros—conmigo y contigo, y con toda la creación.

Somos un Pueblo de Pascua, un Pueblo de Pentecostés, alabemos a Dios que comparte con nosotros la riqueza de la Vida Divina a través de la Santísima Trinidad.  Hoy, que nos beneficie reflexionar sobre nuestra vida y compartir esa Vida Divina como San Pablo alentó a los corintios, y a nosotros.  Que seamos hombres y mujeres del siglo XXI vivos con la vida de la Trinidad y trayendo curación, aliento, paz y amor verdadero a nuestro mundo que Dios tanto ama!

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