A propósito de la Carta Enciclica de Papa León XIV titulado “Magnifica Humanitas”, un discurso sobre la humanidad y la inteligencia artificiál, nosotros en la Red de la Solidaridad Pasionista queremos escribir una reflexión sobre las ideas principales. Asimismo, intentaré crear una comparación entre estas ideas y la carisma de la Congregación de Pasionistas.
Reconocer y acompañar el sufrimiento humano

“La Iglesia recuerda, con voz humilde pero firme, que la verdadera realización no nace de la eliminación de las fragilidades, sino de un crecimiento armonioso: allí donde la libertad y la responsabilidad se entrelazan con el cuidado recíproco y la verdadera solidaridad, y donde el progreso se mide por la dignidad de cada uno y por el bien de los pueblos.”
Magnifica Humanitas, 12
El papa afirma que la misión central de el iglesia és de estar cerca las heridas de la humanidad. En especiál, como en el evangelio, el buen samaritano ayuda al hombre herido con sus proprios recursos. Es decir, nosotros debemos responder a la deshumanización de esta era digitál.
A nos entender, esta idea refleja la carisma pasionista – el compromiso de permanecer en solidaridad con los crucificados de hoy, reconocer la continuación de la pasion de Cristo en los pobres, las enfermas, y todos aquellos que sufren injusticias sistémicas.
Rechazo de la autosuficiencia y aislamiento tecnocraticó

“En la era de la inteligencia artificial, en la que la dignidad humana corre el riesgo de verse eclipsada por nuevas formas de deshumanización, tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos, custodiando con amor esa magnífica humanidad que se nos ha dado y revelado en plenitud en Cristo, y que ninguna máquina podrá jamás sustituir en su esplendor. El verdadero progreso nace siempre de un corazón abierto al otro, de una inteligencia dispuesta a escuchar, de una voluntad que busca lo que une más que lo que separa.”
Magnifica Humanitas, 15
Aunque, el papa advierte contra la tentación de la autosufiencia que puede reducir el misterio humano a datos de rendimiento. Desde luego, la carisma pasionista nos centra en la “kenosis”, o en otras palabras, en el vaciamiento de sí mismo de Jesus en la cruz. Por lo tanto, meditiando en la cruz, nosotros abrazamos la vulnerabilidad humana como un luego donde podríamos encontrar la gracia de Dios.
La unidad y la comunión que flyen de la vida divina

“Esta es la bendición que imploramos a Dios y la tarea que tenemos por delante: ser constructores de comunión, no arquitectos de Babel; siervos del Reino que viene, no dueños de torres destinadas a derrumbarse.”
Magnifica Humanitas, 16
En resumen, el Papa León presente un camino nuevo, costruir una casa comuna arrigada en la comunión, la coexistencia fraternal, y la synodalidad. Por el iglesia y por el mundo, este debe ser el amor relacional. Concretamente, por los pasionistas, el voto central es para mantener viva la memoria de la pasión de Jesús Cristo, que se llama por San Pablo de la Cruz, “la señal más abrumadora del amor de Dios”.
Por todos los miembros de la familia pasionista, este no es un ejercicio triste, pero es una actividad que crea la comunidad y la comunión.
Es este amor divino profundamente experimentado el que alimenta nuestra vida communal y nos impulsa a construir activamente un mundo de paz, justicia y responsabilidad compartida.


