El Miércoles de Ceniza nos invita a salirnos del tiempo ordinario para entrar en algo más sagrado. En esta reflexión inicial, el Padre David Colhour, CP, Provincial de la Provincia Santa Cruz, comparte cómo la Cuaresma es más que renunciar a algo: se trata de sinceridad, transformación y caminar juntos hacia la Cruz.
Su mensaje nos orienta para que tomemos un camino cuaresmal significativo, arraigado en la compasión y la gracia.
Toma unos minutos para ver este video y así iniciar la temporada cuaresmal con tu propia intención.
Entrar en el Tiempo Sagrado de la Cuaresma
Bienvenidos este Miércoles de Ceniza. Estoy verdaderamente agradecido de que hayan decidido compartir esta serie cuaresmal de mediodía a las 3 p.m. Estas son las horas sagradas en que Jesús colgó de la Cruz. Durante esta Cuaresma, comenzamos nuevamente el camino hacia la Semana Santa, hacia la Cruz y hacia el don supremo que Jesús nos dio.
Soy el Padre David Colhour, Pasionista y Provincial de la Provincia Santa Cruz. Es un placer darles la bienvenida al iniciar nuestro camino común de esta Cuaresma.
Cruzar el Umbral
Detrás de mí hay puertas sagradas. Como todas las puertas de una iglesia, nos conducen desde las rutinas de la vida diaria a través de un umbral hacia el espacio sagrado. No importa si una iglesia es grande o pequeña, o en qué vecindario se encuentre. Lo que importa es que, al entrar, se entra en un espacio sagrado.
La Cuaresma es similar. No atravesamos puertas físicas, sino que nos marcamos con ceniza. En lugar de entrar en un espacio sagrado, entramos en un tiempo sagrado.
¿Han notado que el Miércoles de Ceniza no cae en la misma fecha cada año? Cambia anualmente. En cierto modo, esa imprevisibilidad es disruptiva. Interrumpe el tiempo ordinario. Y eso es intencionado. No existe una Cuaresma invariable o predecible. Si abordamos la Cuaresma cada año de la misma manera, pero esperando resultados diferentes, corremos el riesgo de repetirnos sin enriquecer la experiencia cuaresmal. La Cuaresma está destinada a sacudirnos.
Un Camino hacia la Cruz
La Cuaresma interrumpe el tiempo ordinario porque nos prepara para un paso profundo. San Pablo de la Cruz decía que, si vas a comenzar un viaje, debes conocer tu destino. Por eso la conmemoración solemne de la Pasión ocurre antes del inicio de la Cuaresma. El destino es claro: la Cuaresma nos conduce a la Cruz. Ese es nuestro camino. Esa es nuestra experiencia cuaresmal.
Una Temporada para Todos
La Cuaresma no es un proyecto privado. No es algo que emprendamos según nuestros propios gustos. Nos pertenece a todos. No importa si eres rico o pobre, ni las circunstancias que moldean tu vida. Ni siquiera tienes que ser católico para recibir las cenizas.
La Cuaresma nos invita a la sinceridad. Nos invita a confiar más profundamente en Dios y a soltar las cosas que nos sujetan. Es una temporada de transformación y conversión.
La Cuaresma no comienza preguntando qué vamos a dejar. Comienza cuando decidimos ser sinceros.
En un mundo destrozado por la división y caos, todos necesitamos mayor sinceridad. El Miércoles de Ceniza confronta nuestra tentación de dividir el mundo en “correcto” e “incorrecto”, “digno” e “indigno”. La Cruz trazada en nuestra frente no autoriza el juicio. Nos pide arrepentimiento, la paciencia y la compasión.
Qué Esperar de Esta Serie Cuaresmal
Mientras reflexionan durante las horas de mediodía a las 3 p.m., cada semana presentaremos un nuevo tema arraigado en nuestra tradición pasionista: oración, ayuno, limosna, discipulado, comunidad y amor sufriente. Exploraremos cómo estos temas formaron a la primera comunidad cristiana y cómo continúan siendo relevantes hoy.
A lo largo de cada semana, desarrollaremos el tema mediante reflexiones personales, historias, oración y su propia meditación en silencio. Para quienes lo deseen, los sábados ofreceremos un encuentro por Zoom donde podremos compartir la fe y caminar juntos a lo largo de este retiro de cuarenta días.
Ablandar el Corazón
Para que la Cuaresma sea realidad, debe ablandar los lugares endurecidos dentro de nosotros. Las cenizas nos desafían a decidir si esta temporada hará crecer nuestras divisiones o nos enseñará nuevamente a caminar juntos como personas que dependen completamente de la gracia de Dios.
Les deseo un camino bendito. Espero caminar con ustedes, explorando el misterio de Cristo, y acercándonos unos pasos más a la Cruz.
Dios los bendiga.





