
Hoy día, la vida es caótica y atemorizante para muchas personas. Teresa Donan, directora del Ministerio Hispano en el Centro de Retiros Pasionista Cristo Rey, en Citrus Heights, California, quiere que el centro de Cristo Rey sea un faro de esperanza.
La esperanza estimula su ministerio y su existencia. “Oramos, confiamos, esperamos, tenemos paciencia y construimos puentes. De lo contrario, la esperanza queda siendo solamente una palabra vacía. Jesús nos enseñó esperanza caminando con la gente, estando presente entre ellos. Eso es lo que tratamos de hacer aquí.”
Teresa y el equipo del centro de retiros perciben una merma de esperanza en su comunidad, especialmente entre los hispanos y latinos, debido a los muchos cambios en las políticas de Estados Unidos y al aumento de la presencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Ser un faro de esperanza es la base del trabajo que realizan en el centro.
“Creo que tenemos una responsabilidad por la comunidad. Creemos que Dios es fiel a sus promesas”, explica Teresa. “Necesitamos repetir esta verdad a la gente, especialmente en este contexto. Ser latina y vivir en este país resulta peligroso. La gente teme salir de sus casas.
Tienen muchos temores; nosotros nos preocupamos por ellos y simplemente caminamos a su lado. No hemos tomado el camino fácil, porque ese no es el camino pasionista. Nos mantenemos fieles a Dios y a ellos. Queremos ser una luz en este tiempo tan oscuro.”

Ofrecemos una variedad de programas para alentar a personas cansadas y temerosas. El centro de retiros ha comenzado a ofrecer más programas en español en vivo y también en línea.
El segundo lunes de cada mes es el “Lunes Pasionista”. Se invita a las personas a participar aquí o de manera virtual.
El programa de lunes incluye rezar el vía crucis por todos los inmigrantes. “Pensé que al comenzar el vía crucis los que asistían en línea se irían, pero no, se quedaron”, comparte Teresa. “Lloraban y estaban profundamente conmovidos. Un vía crucis puede parecer algo pequeño o insignificante, pero la oración nos da esperanza. Fue un momento especial de gracia al que pudieron aferrarse.”

El primer retiro ofrecido en español se enfocó en lo que la gente más necesitaba. “Estamos llamados a vivir de manera distinta, incluso en tiempos desafiantes”, dice Teresa. “El retiro les dio tiempo para descansar y escuchar la voz de Dios que los llamaba a tomar su propia dirección. También nos permitió acompañarlos y crear un espacio donde pudieron encontrarse a sí mismos y recibir la fortaleza que buscaban.”
Algo que resuena profundamente en el ministerio hispano es el respeto que la Congregación Pasionista tiene por el sufrimiento.

Teresa cree que todos experimentamos el sufrimiento. Nuestro propio dolor nos ayuda a reconocer el dolor de los demás y a crear empatía. “No nos lamentamos de nosotros mismos. Más bien nos preguntamos: ‘¿Qué podemos cambiar? ¿Cómo podemos mejorar la vida de los demás?’ Ese es el don que ofrecemos: una manera de sobrevivir con esperanza y alegría.”
La esperanza de Teresa se alimenta gracias a las personas especiales de su vida. “Creo que tengo un sistema de apoyo muy bueno. Tengo a Dios, a mi esposo, a mi familia y a mi director espiritual. Los padres Joe Moons, C.P., y Phillip Donlan, C.P.; y los que mi rodean en el centro de retiros son personas increíbles. Son almas realmente maravillosas.”
La oración centra a Teresa y le da fuerzas para mantener su actitud de esperanza. “Tengo un buen sistema de apoyo, pero también debo hacer mi parte. Necesito cuidar de mí misma”, dice. “No me resulta fácil soltar las cosas. Es difícil, pero trato de madurar y mantener mi relación con Dios a través de la oración.”
La esperanza es la luz que ilumina su camino personal y su trabajo con los demás. “Podemos hacer más: construir más puentes”, explica Teresa. “Tenemos que alzar nuestras voces; tenemos que manifestar nuestra presencia; tenemos que preocuparnos por todos. Esto es lo que significa vivir con esperanza.”





