
Escritura Diaria, 22 de Agosto de 2026
Su “sí” debe convertirse en nuestro sí: sí a la compasión, sí a la dignidad humana, sí a acompañar a quienes viven con miedo y han sido olvidados.

Su “sí” debe convertirse en nuestro sí: sí a la compasión, sí a la dignidad humana, sí a acompañar a quienes viven con miedo y han sido olvidados.

Her “yes” must become our yes: yes to compassion, yes to human dignity, yes to accompanying those who live in fear and have been forgotten.

Santa María Magdalena es la mujer que busca, permanece, encuentra y anuncia.

St. Mary Magdalene is the woman who seeks, remains, encounters, and proclaims.

Pidamos hoy la gracia de un corazón humilde, capaz de reconocer sus propias limitaciones para acompañar a nuestros hermanos con la misma ternura con la que Cristo nos sostiene cada día.

Today, let us ask for the grace of a humble heart—one that recognizes its own limitations and extends to others the same tenderness and mercy that Christ continually offers us.

Hoy, Cristo nos pregunta también a nosotros: “¿Me amas?”. Y la respuesta no se queda en palabras… se encarna en una vida ofrecida.

Today, Christ asks us as well: “Do you love me?” And the answer is not only spoken… it is lived in a life offered.

En medio de esta historia herida, Cristo se nos presenta con una certeza que sostiene el alma: “Yo soy el pan de vida… el que viene a mí no tendrá hambre.” (Juan 6).

In the midst of this wounded history, Christ presents Himself with a certainty that sustains the soul: “I am the bread of life… whoever comes to me will never hunger.” (John 6).