Bienvenidos a nuestra reflexión del Primer Domingo de Cuaresma. Grabado dentro de una iglesia histórica construida por los primeros Pasionistas que llegaron a los Estados Unidos en 1852, este mensaje del P. David Colhour, CP, nos invita a reflexionar sobre el fundamento de la Cuaresma: la oración.
Al comenzar este tiempo santo, somos cuestionados sobre nuestra manera de orar.
¿Hablamos más de lo que escuchamos?
¿Creamos un espacio interior para escuchar la voz de Dios?
¿Qué significa orar no solo individualmente, sino también juntos como una comunidad?
Acompáñanos esta semana mientras exploramos la dinámica de la oración y preparamos más profundamente nuestros corazones para el camino hacia la Pascua.
Bienvenidos al Primer Domingo de Cuaresma
Saludos y bienvenidos a nuestro primer Domingo de Cuaresma. Hoy tengo un verdadero regalo para ustedes. Estoy de pie en esta iglesia extraordinaria, un lugar que se remonta a cuando los primeros Pasionistas llegaron a los Estados Unidos en 1852. Salieron de Roma con solo 24 a 48 horas para empacar y viajar a un lugar que nunca habían visitado. Dentro de un año de su llegada, construyeron esta iglesia. Aunque ha sido renovada desde entonces, sigue siendo magnífica—ahora tiene 175 años. Todavía se puede ver el piso original en el santuario.
Trabajo arduo y oración
Cuando pienso en aquellos hombres y en su fidelidad, me doy cuenta de que solo pudieron lograr sus objetivos porque sabían aplicarse a los más arduos trabajos y eran personas de oración. El trabajo arduo y la oración van de la mano.
Al comenzar esta primera semana de Cuaresma, nuestro tema es la oración. Los invito a dedicar tiempo para reflexionar sobre ello. ¿Cómo oras? ¿Qué es lo más importante para ti en la oración? Cuando oras, ¿hablas más o escuchas más?
Debe haber un equilibrio. Si siempre estamos hablando, no dejamos un espacio interior que es necesario para escuchar pacientemente lo que Dios nos quiere decir. Y cuando ese espacio se llena de la palabra de Dios… ¿cómo recibimos ese regalo? María tiene mucho que enseñarnos en este aspecto.
Oración personal y comunitaria
Durante este tiempo santo de Cuaresma, consideren la diferencia entre orar individualmente y orar juntos como una comunidad. ¿Qué significa para ustedes la oración litúrgica? ¿Se sienten relacionados con las personas que los rodean cuando oran en común?
A menudo noto que mi voz se convierte en una entre muchas—quizás docenas o incluso cientos—que se unen como una sola ante Dios. Hay algo profundamente bendito en esa unidad.
La Cuaresma es un tiempo para profundizar nuestra comprensión del misterio de Dios y nuestra participación en ese misterio.
Invitación para la semana
A lo largo de esta semana, los invito a reflexionar más intencionalmente sobre la dinámica de la oración y sobre cómo honran y nutren la Palabra de Dios en su vida.
Para quienes deseen continuar la conversación, únanse a nosotros el sábado. Nos reuniremos para reflexionar sobre cómo fue la semana y compartir ideas y experiencias.
Espero verlos entonces. Cuídense, tengan una semana bendecida, y que Dios los bendiga.



