
La Semana de las Hermanas Católicas es una celebración nacional que destaca el espíritu, el servicio y la fortaleza de las hermanas católicas en todo el país.
Juntos, celebramos la vida y el testimonio de las religiosas en el marco del Mes Nacional de la Historia de la Mujer.

La bendición de las Hermanas Católicas
Las religiosas aportan generosamente a la Iglesia y a nuestro mundo de diferentes maneras. Por sus diversas vocaciones se dedican a la enseñanza, ofrecen servicios de consejo, oran con y por la Iglesia, acompañan a los pobres y a los inmigrantes, comparten su espiritualidad específica, contribuyen a promover la vitalidad de nuestro hogar común y dan testimonio de la tan necesaria esperanza fomentando una experiencia de comunidad.

“Si Dios tiene un objetivo para mi vida, yo quiero cumplirlo.”
Hermana Maria Faustina Carmichael, CP
Religiosas católicas que comparten el carisma pasionista
Nuestra Familia Pasionista en la Provincia Santa Cruz cuenta con el testimonio de nuestro carisma pasionista en las vidas de las Monjas Pasionistas de clausura contemplativas en Whitesville, KY; Erlanger, KY; y Ellisville, MO.

Otros institutos femininas del carisma pasionistas incluyen las Hijas de la Pasión y de María Dolorosa de fundación mexicana que sirven a la comunidad hispana en diversas ciudades, como Lansing, MI; Carpentersville, IL; Lincoln, NE; y Dodge City, KS. Otro grupo de hermanas pasionistas son las Hermanas de la Cruz y la Pasión, que sirven en el noreste de Estados Unidos. Afortunadamente, se está manifestando interés vocacional en sus comunidades.
Como miembros de la familia pasionista, agradecemos a Dios el testimonio y ministerio de las religiosas, y nos unimos en oración por un número cada vez mayor de mujeres que respondan al llamado de Dios a la vida religiosa, especialmente para los institutos de la familia pasionista. Estamos seguros de que todas las hermanas y monjas católicas agradecen una palabra de aliento y apoyo en la oración por ellas.
Que la Iglesia mundial siga siendo bendecida por el testimonio y el ministerio de las hermanas católicas: ¡su esperanza y su corazón! Y que Dios nos bendiga a cada una de ellas por su esfuerzo por vivir fielmente esta vocación.





