
Reflexión
Los Hechos de los Apóstoles continúa derramando la buena nueva del crecimiento de la Iglesia primitiva en estos tiempos posteriores a la Resurrección. ¡Los apóstoles están ocupados predicando, enseñando, bautizando, curando a los enfermos y difundiendo el mensaje de Jesucristo!
Y como la mano del Señor estaba con ellos, muchos se convirtieron y abrazaron la fe.
(Leccionario USCCB)
¡Tenemos motivos para regocijarnos, pues un número récord de neófitos ha sido acogido en las comunidades católicas de todo el país durante el fin de semana de Pascua de 2026! Aun mientras celebramos esta Cuarta Semana de Pascua, seguimos viendo en las redes sociales una inmensa cantidad de fotografías y noticias provenientes de todo el país, las cuales muestran la auténtica alegría de nuestros hermanos y hermanas recién bautizados y profesos al iniciar esta nueva vida en Cristo. Resulta aún más gratificante escucharlos compartir su experiencia de esta nueva vida.
En nuestra parroquia, ha sido una experiencia profunda para todos nosotros, líderes del OCIA, haber caminado junto a nuestros candidatos y catecúmenos durante el último año en este trayecto que culmina con la celebración de los sacramentos pascuales en el Sábado Santo. El OCIA es una experiencia verdaderamente transformadora para todos los involucrados, ¡y no termina el Sábado Santo! Nos regocijamos junto a todos los neófitos del mundo entero y nos sentimos bendecidos de formar parte de una comunidad de fe en crecimiento, que no teme proclamar y dar testimonio de la Buena Nueva de que:
¡Jesucristo ha resucitado y está aquí, en medio de nosotros! ¡aleluya!
¡No existe mensaje más lleno de esperanza que este, el cual anhelamos mientras seguimos caminando en la fe a través de estos días desafiantes! ¡El sepulcro está abierto! ¡Alegrémonos y regocijémonos!
¡Felices Pascuas!





