Escritura Diaria, 14 de Junio de 2026

El Evangelio de Mateo nos recuerda que el reino del cielo está "a nuestro alcance". Esto significa que la presencia de Dios no es solo una promesa que se cumplirá; simplemente es algo fácilmente accesible en cualquier momento.

Reflexión

El Evangelio de Mateo nos recuerda que el reino del cielo está “a nuestro alcance”. Esto significa que la presencia de Dios no es solo una promesa que se cumplirá; simplemente es algo fácilmente accesible en cualquier momento. Es útil. Cuando oramos: “Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”, estamos pidiendo que esa realidad perfecta y celestial se convierta en nuestra vida diaria.

Un problema es que a menudo dudamos en confiar en el plan de Dios. Intentamos inventar nuestras propias maneras de crear paz y justicia, pero muchas veces fallamos. Una mirada a los programas diarios de noticias muestra que las guerras y la crueldad modernas son tan despiadadas como las de hace miles de años. Los seres humanos nunca han resuelto por sí solos los problemas del mundo.

Dios ya nos ha dado el conjunto de herramientas necesarias para cambiar esta situación fallida. Desde los mandamientos del Antiguo Testamento, hasta los actos de misericordia y amor del Nuevo Testamento, las instrucciones son claras.

Dios quiere que alineemos nuestras acciones con las suyas. Él quiere que mantengamos su sabiduría en la mente-siempre viva dentro de nosotros-mientras navegamos por la dirección de nuestras vidas.

En el cielo, los ángeles y los santos obedecen a Dios instantáneamente y con gran alegría porque están motivados por un amor perfecto. En la tierra, a menudo somos lentos o temerosos. Si sinceramente queremos traer el cielo a la tierra, debemos dejar atrás nuestra vacilación y aprender a amar como ama Dios.

Oremos por la fuerza para entregar nuestro orgullo. Cuando seguimos la guía de Jesús, encontramos que una vida de gracia y amor sin límites no solo es fácilmente accesible, es decir, ‘a la mano’, sino que también cambia permanentemente cómo pensamos y nos comportamos. El resultado será que disfrutaremos de más alegría y autoconciencia que nunca.

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