¿Desde cuándo la diversidad cultural y racial es importante para la iglesia? Hemos sido desafiados a la diversidad cultural y racial desde el principio; es nuestro mandato misionero.
“Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia.”
Mateo 28:19-20
“Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas, según el Espíritu les permitía expresarse.”
Hechos 2:4

La diversidad cultural y racial también tiene muchas otras raíces bíblicas.
“…mi casa será llamada Casa de oración para todos los pueblos.”
Isaias 56:7
“…con tu sangre compraste para Dios hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación.”
Apocalipsis 5: 9
“Después de esto vi un gentío inmenso, imposible de contar, de toda nación y raza, pueblo y lengua, que estaban de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos, y gritaban con voz poderosa: «¿Quién salva fuera de nuestro Dios, que se sienta en el trono, y del Cordero?».”
Apocalipsis 7: 9-10
(Citas bíblicas de El Libro del Pueblo de Dios, patrocinado por el USCCB)
Incluso la visión bíblica para el futuro es inclusiva de la diversidad de todos los pueblos y culturas.
Pregunta de reflexión:
¿Qué significa esto para mí, y qué acciones específicas puedo tomar para ayudar a mi comunidad o parroquia a ser más acogedora, inclusiva y receptiva hacia personas de diferentes orígenes culturales y raciales?





