
Reflexión
En la primera lectura de hoy, San Pablo dice a los cristianos en Corinto que son “cristianos todavía niños” siempre y cuando intenten atribuirse el mérito de lo que sólo Dios puede hacer:
…ni el que planta ni el que riega tienen importancia, sino sólo Dios, que es quien hace crecer.
— 1 Corintios 3:7
Y luego San Pablo desafió a los corintios a unir humildemente sus esfuerzos humanos con los esfuerzos divinos, teniendo fe en el Espíritu de Dios que obra dentro de cada uno de ellos como fundamento de su comunidad:
…nosotros somos colaboradores de Dios y ustedes son el campo de Dios, la casa que Dios edifica.
— 1 Corintios 3:9
San Pablo escribió para abordar sus preocupaciones sobre los problemas en la Grecia del siglo I (Corinto); y ayer, el papa León escribió una carta al mundo entero acerca de sus preocupaciones. La carta es para la “Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación”, que comienza el Tiempo de la Creación (1 de septiembre al 4 de octubre). En su mensaje, el Papa León deploró los resultados de guerra:
…la interacción entre conflictos armados y degradación ambiental a menudo crea círculos viciosos que destruyen ecosistemas, contaminan recursos esenciales, como el aire y el agua, y merman la seguridad de los alimentos. Esto genera pobreza, desigualdad y nuevos conflictos sociales que pueden contribuir al resurgimiento de conflictos futuros.
El Papa Leon continúa:
Aparte de esto, la guerra crea lesiones que perjudican todo el entramado de la vida, dañando no sólo a individuos y comunidades, sino a su amplia red de relaciones con la entera familia humana, así como su armonía con la creación. Esto pone de manifiesto un fracaso más profundo cuando se trata de vivir a imagen y semejanza de Dios, de respetar la vida y de cuidar la tierra que se nos ha confiado.
Como san Pablo en su primera carta a los corintios, el Papa León nos llama a usar nuestros dones para construir el reino de Dios:
Imaginémonos un mundo en el que los esfuerzos que actualmente se invierten en la guerra fueran dirigidos al desarrollo humano integral, al combate de la pobreza, a la protección de la dignidad humana y a la reconciliación de la gente dividida. Un panorama así refleja la fe en la venida del Reino de Dios.
Y como San Pablo, el Papa León nos desafía a ser colaboradores con Dios en esta inmensa tarea, avanzando con humildad y fe:
Si asumimos esta tarea con humildad y fe, nos volveremos colaboradores en la obra renovadora de Dios. Avanzaremos despacio pero firmes, desde el desierto hacia el jardín, de la división a la comunión y de la violencia a la paz.
[Citas de la Carta del Papa Leon XIV tomadas de: https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/messages/creation/documents/20260815-messaggio-giornata-curacreato.html]





