
Reflexión
Entonces Jesús les dijo:
Les voy a hacer una pregunta: “¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?” Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al hombre: “Extiende la mano”. El la extendió y quedó curado.
-Lucas 6:9-10
A veces, la vida simplemente no tiene sentido, y debo actuar esperando estar haciendo lo correcto. Un buen amigo mío, a quien conozco y amo desde hace años, murió ayer. Su fallecimiento no fue una sorpresa. Él había estado en un hospicio, y sabíamos que su condición era grave. Recibí el mensaje justo antes de trabajar en el crucigrama dominical del New York Times. Mi amigo y algunos más nos hemos reunido fielmente durante muchos años para resolver este crucigrama juntos. Solíamos reunirnos en una cafetería local y hacerlo en persona. Luego, cuando uno de nuestros miembros se mudó, comenzamos a hacerlo en línea. ¡Qué buenos tiempos!
El día que murió mi amigo, el crucigrama se centraba en las monedas centavos, e incluía dichos populares como la que Ben Franklin citó con frecuencia: “Un centavo ahorrado es un centavo ganado”. Mi amigo y yo teníamos ideas muy diferentes sobre muchos de los problemas de la vida, incluyendo las teorías económicas. Nuestra diferencia en torno a sistemas económicas se expresa en la canción de Malvina Reynolds: “Es como una moneda mágica, mantenla fuerte y no tendrás ninguna. Préstala, gástala, y tendrás tantas. Se tirarán por todo el suelo.” Sin admitir como él y yo usábamos la moneda, basta con decir que seguimos siendo amigos y cuando trabajamos juntos en el crucigrama, formábamos un gran equipo.
Dios, gracias por aquellos a mi alrededor que piensan de manera diferente, pero aún me aman y están dispuestos a trabajar conmigo en los crucigrama (problemas) de la vida que nos presentas cada día. Gracias por el ejemplo de Jesús que el evangelista Lucas nos da en la lectura de hoy. Ayúdame a no juzgar a nadie, especialmente a aquellos que no piensan como yo, confiando en que si seguimos amándonos y aplicándonos a los crucigramas de la vida, se resolverán y tu espíritu reinará.





