
Reflexión
Día del padre
Cuando mi padre veía que yo o cualquiera de los seis niños estábamos tristes o desanimados, se acercaba a nosotros, nos abrazaba y decía: “Más vale que te rías de la vida porque no la vas a dejar viva de cualquier forma”. Mi padre era bueno para dar una perspectiva humorística a las situaciones. Las lecturas de hoy nos ofrecen ideas significativas sobre la crianza cristiana. En nuestra primera lectura, Jeremías enfrentó inmensos desafíos de aislamiento y persecución porque proclamó la verdad de Dios. Jeremías es un ejemplo del padre cristiano que defiende lo que es recto, sin importar el costo. Como cristianos, estamos llamados a ser fieles a nuestro compromiso y a la integridad moral. A veces, podemos ser llamados a ser “campeones poderosos” guiando con el ejemplo y confiando en la providencia de Dios.
En el pasaje del Evangelio, Jesús dice a sus seguidores que no teman a los que pueden hacernos daño, sino que honren y reverencien a Dios. Jesús utiliza la imagen de los pajaritos vendidos por un centavo cada uno.
Jesús subraya que todos nosotros somos preciosos y únicos porque somos creación de Dios, que vela por cada ser humano.
“…no tengan miedo, ustedes valen mucho más que todos los pájaros del mundo.”
(Mateo 10:31)
Jesús está tratando de asegurarnos que somos profundamente amados y protegidos por Dios. Si Dios se preocupa por toda la creación, Dios cuida y ama a cada uno de nosotros.
Hay momentos en los que cada uno de nosotros dudará de nuestra propia valía por lo que la gente ha dicho sobre nosotros, o fracasamos en algo. En esos momentos mi papá habría dicho: “Ríete de la vida. La vida es demasiado corta para preocuparse por ella porque Dios te ama.” ¡Gracias papá!
¡Feliz día del padre para todos los papás!





