Escritura Diaria, 15 de Julio de 2026

¿Qué es lo que hace a los niños particularmente aptos para recibir las revelaciones de Dios en formas que los "sabios y los entendidos" no pueden?

Reflexión

El breve evangelio de hoy contiene un mensaje muy importante, uno que no podemos permitirnos pasar por alto o descartar. Jesús irrumpe en un exuberante alabanza de Dios porque Dios eligió revelar las obras de Dios -de hecho, los mistérios mismos de Dios- no a los “los sabios y entendidos”, sino “a los que son como niños”.  ¿Qué es lo que hace a los niños particularmente aptos para recibir las revelaciones de Dios en formas que los “sabios y los entendidos” no pueden?

Los niños son abiertos, confiados, curiosos y deseosos de aprender, cualidades todas ellas esenciales para una vida de fe.

Tal vez lo más importante, a diferencia de las personas que buscan razones para no creer, los niños están llenos de un sentido natural de asombro que los hace ansiosos por creer incluso si (y tal vez especialmente si) algo suena demasiado bueno como para creerlo. De hecho, con los niños si suena demasiado bueno para creer, mucho mejor.

Pero, ¿no es eso el cristianismo en pocas palabras?  ¿No es el cristianismo la revelación de algo que parece demasiado bueno para creer -totalmente absurdo-, pero sin embargo es verdad?  ¿No es el evangelio “buena noticia” precisamente porque su mensaje del amor eterno de Dios, de la misericordia y el perdón incondicional de Dios, de la promesa de Dios de sanación, plenitud y vida eterna (todo lo cual suena demasiado bueno para creer), la clave para entender todo y la razón de nuestra esperanza? Por eso, no importa cuán lejos estemos en nuestro viaje, nunca debemos dejar de ser niños.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *