
Escritura Diaria, 5 de Marzo 2026
Jesús pregunta: ¿podemos aprender a ver a cada persona con la que nos encontramos como nuestro hermano o hermana, todos parte de la familia de Dios?
Haz una pausa, ora y reflexiona con ideas inspiradas en el carisma pasionista.

Jesús pregunta: ¿podemos aprender a ver a cada persona con la que nos encontramos como nuestro hermano o hermana, todos parte de la familia de Dios?

Read in English Al haber pasado esta semana de Cuaresma reflexionando sobre ayuno, te proponemos algunas preguntas para profundizar tu atención a Dios, tu apertura a la gracia y tu disposición a dejar que el ayuno modele tanto tu corazón…

Por muy desafiante que sea el servicio y el amor desinteresado, ese amor y servicio desinteresado es exactamente lo que Jesús nos pide a todos.

Así como Jesús fue tentado a transformar las piedras para saciar su hambre, nosotros somos tentados a transformar y consumir lo creado para satisfacer nuestros deseos.

Sean misericordiosos como nuestro Padre Celestial es misericordioso. No juzguen ni condenen a los demás. Perdónense y ámense los unos a los otros.

El ayuno no se trata tanto de sacrificio como de recordar cómo se sentía la experiencia de la carencia.

Esta Cuaresma oramos por la gracia de la entrega plena, por un corazón abierto, bondadoso y generoso que abrace a Dios, a nuestros semejantes y a toda la creación.

El P. David Colhour, CP, reflexiona sobre el Segundo Domingo de Cuaresma y plantea un más profundo sentido del ayuno.

Sin embargo, como Pedro, estamos llamados a retomar el camino cada día, confiando en que la voz que escuchamos, por breve o débil que sea, es suficiente para dar el siguiente paso.

Al continuar nuestra Cuaresma, tal vez todos deberíamos sentirnos un poco abrumados por lo que Dios nos llama a hacer.