
Escritura Diaria, 11, Febrero 2026
lo malo proviene del interior, del corazón, dice Jesús a la multitud. Su punto es que tenemos la responsabilidad de cultivar en el corazón lo que viene de Dios, y no lo que es malvado.
Queremos que se sirvan de nuestras páginas en español. En esas páginas encontraran oraciones, meditaciones, y otra materia que les ofrece algo de la riqueza del carisma Pasionista, and y de nuestra tradicion Católica. Queremos que estos recursos les sirvan para su itinerario espiritual.

lo malo proviene del interior, del corazón, dice Jesús a la multitud. Su punto es que tenemos la responsabilidad de cultivar en el corazón lo que viene de Dios, y no lo que es malvado.

Son los medios por los cuales somos alimentados para poder entrar en algo más profundo, que nos capacita para acoger al excluido, alimentar al hambriento, defender al indefenso, enfrentar la injusticia y vivir como vivió Jesús.

En los dos días previos al Miércoles de Ceniza leeremos el comienzo de la Carta de Santiago: «…sale el sol y con su calor quema las hierbas; se caen las flores y se acaba su belleza. Así se marchitará el rico, en medio de todas sus empresas.» (Sant 1,11).

Jesús nos recuerda que cuando la sal pierde su sabor, ya no sirve para nada. Tal vez nos esté diciendo que la fe sin obras carece de sentido.

Creo de verdad que ha llegado el momento de retirarme a un lugar desierto y descansar un poco.

Algo está cambiando radicalmente. La tapa que cubría las poderosas enseñanzas sociales de la Iglesia, arraigadas en los mandatos de Jesús, está siendo arrancada.

Al predicar la conversión, los discípulos invitan a las personas a cambiar su forma de pensar.

Que Dios nos bendiga, día tras día: a nosotros mismos, a nuestras familias, a nuestros amigos y a todos los que necesitan sanación y aliento.

Today, we – from our resources of talent, time and capacity can carry him across – not across oceans necessarily – but across cultures, traditions, generations so that his message and healing presence might be known by many.

En el evangelio de hoy escuchamos que Simeón, un anciano descrito como justo y piadoso, fue movido por el Espíritu Santo a ir al atrio del templo cuando Jesús estaba allí.