
Escritura Diaria, 14 de Abril 2026
Existe una alegría predominante y duradera que surge de confiar en Él en tantos aspectos —incluyendo nuestras luchas más profundas—, en lugar de intentar arreglarlo todo por nuestra cuenta.
Queremos que se sirvan de nuestras páginas en español. En esas páginas encontraran oraciones, meditaciones, y otra materia que les ofrece algo de la riqueza del carisma Pasionista, and y de nuestra tradicion Católica. Queremos que estos recursos les sirvan para su itinerario espiritual.

Existe una alegría predominante y duradera que surge de confiar en Él en tantos aspectos —incluyendo nuestras luchas más profundas—, en lugar de intentar arreglarlo todo por nuestra cuenta.

Al igual que a Nicodemo, Jesús nos invita a todos a abrazar la Pascua como una festividad que debería convertirse en un modo de vida.

Hoy, segundo domingo después de Pascua, celebramos lo que hemos llegado a llamar el Domingo de la Divina Misericordia.

Lo mismo ocurre con nosotros. Cristo nos llama a proclamar la Buena Nueva de su resurrección —por imperfectamente que lo hagamos—, sabiendo que, en ocasiones, en el camino rugoso e incierto de nuestras vidas, nuestra fe puede sentirse como baches de incredulidad que sacuden el alma; y, sin embargo —sí, a pesar de todo—, Cristo nos llama de todos modos.

A lo largo del tiempo pascual, busquemos la manera de convertirnos en mejores discípulos de Cristo para poder dar testimonio hasta los confines de la tierra.

La fuente de las Escrituras brota con frescura en estos días de Pascua; en el leccionario pascual, la abundancia de su tesoro se nos abre de par en par.

La educación por sí sola no basta para hacernos conscientes de la presencia de Cristo. También necesitamos fe.

Me pregunto cómo puedo llevar esa gran experiencia de haberme sentido amado y cuidado a todas las personas con las que me encuentro. Mi viaje y mi búsqueda continúan hasta el día de hoy.

Quizás hoy puedas encontrar un rincón tranquilo para estar en presencia de Dios y experimentar el Espíritu vivo en ti y a tu alrededor.

Un mensaje reflexivo de Pascua del P. David Colhour, CP, sobre el poder silencioso de la Resurrección, que nos invita a reconocer la luz de Cristo transformando suavemente nuestras vidas.