
Segundo Domingo de Cuaresma: Una reflexión sobre el ayuno en el desierto de la Cuaresma
El P. David Colhour, CP, reflexiona sobre el Segundo Domingo de Cuaresma y plantea un más profundo sentido del ayuno.
Queremos que se sirvan de nuestras páginas en español. En esas páginas encontraran oraciones, meditaciones, y otra materia que les ofrece algo de la riqueza del carisma Pasionista, and y de nuestra tradicion Católica. Queremos que estos recursos les sirvan para su itinerario espiritual.

El P. David Colhour, CP, reflexiona sobre el Segundo Domingo de Cuaresma y plantea un más profundo sentido del ayuno.

Sin embargo, como Pedro, estamos llamados a retomar el camino cada día, confiando en que la voz que escuchamos, por breve o débil que sea, es suficiente para dar el siguiente paso.

Al continuar nuestra Cuaresma, tal vez todos deberíamos sentirnos un poco abrumados por lo que Dios nos llama a hacer.

De mediodía a las 3:00 p.m. Las horas sagradas en que Jesús estuvo colgado de la cruz. En este viernes de Cuaresma, oramos.

La justicia que Jesús nos pide no es una perfección personal. Es querer un corazón en sintonía con la gracia que Dios nos ofrece.

En esta reflexión en video, Amy Florian comparte una historia profundamente personal que transforma nuestra comprensión de la oración: no como una manera de obtener lo que queremos, sino como una relación que nos cambia.

Más bien, Jesús promete que, si pedimos, recibiremos “cosas buenas”. En otras palabras, recibiremos lo que necesitamos, no necesariamente lo que queremos.

Read in English Al haber pasado esta semana de Cuaresma reflexionando sobre oración, te proponemos algunas preguntas para profundizar tu atención a Dios, tu apertura a la gracia y tu disposición a dejar que oración modele tanto tu corazón como…

Retirándose de Nínive hacia el desierto cercano, Jonás pedirá una vez más que se le permita morir. Dios le revela que su vida es preciosa para Él; con su confianza restaurada, se pone en camino hacia su hogar.

En el Evangelio se nos presenta la hermosa oración del Padre Nuestro. Esta oración nos fue dada por Jesús mismo, y muchos de nosotros rezamos estas palabras todos los días, si no es que con mayor frecuencia.