
Escritura Diaria, 19 de Agosto de 2026
¿Cómo usamos nuestro poder y nuestra autoridad en relación con los demás? ¿Los utilizamos para cuidar y ayudar a otros?
Haz una pausa, ora y reflexiona con ideas inspiradas en el carisma pasionista.

¿Cómo usamos nuestro poder y nuestra autoridad en relación con los demás? ¿Los utilizamos para cuidar y ayudar a otros?

La verdadera riqueza, como enseña Jesús, se encuentra en descubrir a Dios como nuestro mayor tesoro.

A veces tenemos más miedo de lo que más necesitamos. La felicidad, la paz y la sanación -de hecho, la vida eterna misma- pueden estar justo frente a nosotros, pero en lugar de abrazarlas, nos alejamos con miedo.

Las tres lecturas de la liturgia de hoy nos desafían a abrir nuestras mentes y a ir más allá de los límites dentro de los cuales vive la mayoría de nosotros... ¡los que sean!

Hoy celebramos una de las fiestas Marianas más significativas de nuestra Madre María, la solemnidad de la Asunción.

Sin embargo, para aquellos de nosotros impulsados por un profundo anhelo de significado profundo, autenticidad emocional y armonía duradera, este estándar no es simplemente una regla rígida. Es una visión de un santuario sagrado.

El evangelio de hoy es parte del cuarto discurso, Cuidado de la Iglesia - ¿cómo debemos cuidarnos unos a otros, cómo debemos vivir en armonía como comunidad?

Pero en un período relativamente corto, llegué a darme cuenta de que la declaración simple pero profunda del Padre Ronan resultaría ser uno de los eventos centrales de mi vida espiritual.

A lo largo de su historia, la Iglesia nos ha llamado a abrazar la diversidad cultural y racial y a construir comunidades donde las personas de todos los orígenes sean bienvenidas, incluidas y valoradas.

Dios trae luz a nuestra oscuridad, perdón por nuestros pecados, fuerza donde somos débiles. Seamos humildes como un niño y entremos en el Reino de Dios, confiando en la fuerza que solo Dios puede darnos.