
Escritura Diaria, 10 de Julio de 2026
Me estoy rindiendo una vez más, permitiendo que el río del amor de Dios fluya a través y alrededor de mí, y continuando erosionando mi noción y deseo de control.
Queremos que se sirvan de nuestras páginas en español. En esas páginas encontraran oraciones, meditaciones, y otra materia que les ofrece algo de la riqueza del carisma Pasionista, and y de nuestra tradicion Católica. Queremos que estos recursos les sirvan para su itinerario espiritual.

Me estoy rindiendo una vez más, permitiendo que el río del amor de Dios fluya a través y alrededor de mí, y continuando erosionando mi noción y deseo de control.

Me imagino a las mujeres de Galilea como compañeras cercanas de Jesús, que están junto a los bordes de la multitud y responden a las preguntas de las mujeres que escuchaban a Jesús. Estas mujeres habrían compartido sus ideas que obtuvieron a través de sus muchas experiencias del ministerio de Jesús.

Debería pasar más tiempo en el altar de Dios, donde pueda mirar más allá de mí mismo y plantear mi preocupación por los demás, familiares y desconocidos.

Gracias, Dios, por todos los regalos que me das hoy y ayúdame a involucrarme con todos los hermosos regalos que me presentas cada día.

Reconocieron su error, descendieron y llevaron su escalera a la pared que les daba el consuelo de vivir su auténtico yo, un yo totalmente dependiente de Dios.

Él es Emanuel, "Dios con nosotros", que ha venido a compartir todo lo que debemos soportar como criaturas en esta Tierra.

El amor de Dios es fresco, nuevo, abundante; Dios es indulgente, generoso, amoroso. Jesús los desafía a "pensar fuera de la caja”.

Si bien la fe no es una cuestión de 'pruebas', sin embargo Tomás nos ayuda (como lo hace el relato tradicional con el que comencé) a ver la conexión íntima y necesaria entre la Pasión y la nueva vida de la Resurrección.

"El universo está compuesto de sujetos con los que se debe comunicarse, no [una colección] de objetos a ser utilizados.”

Ambas lecturas preguntan si estamos dispuestos a dejar que la justicia y la misericordia transformen nuestras vidas, incluso cuando hacerlo perturba nuestra comodidad, nuestra rutina o nuestra seguridad.